LA HORA DE MI SUEÑO
Como los niños me duermo,
porque llevo muchos días
en este mundo despierto.
Es hora ya de dormir y también de descansar,
el cuerpo tengo agotado y el alma cansada está
y un rincón al infinito pide a gritos sincesar.
Me duermo ya para siempre que el fin me ha llegado ya,
tengo cerca las tinieblas con su negrura infernal,
que me está martirizando para mi cuerpo apresar.
Vencido me entrego a ella
y allá voy a su arrabal,
que por su oscuro silencio:
le llaman: "LA ETERNIDAD"
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
ROCÍO JURADO
Navega por nuestra tierra una artista que raras veces se da en su completo, en ella recae todo el más allá del arte, no se puede llegar más lejos humanamente: voz de dulce, gorjeo de alondra y pulmones de los aceros más templados; ni más presencia: señorío, finura,elegancia para llevar por el mundo entero desde lo más jondo del cante flamenco hasta la más elemental de las canciones en sus muchas versificaciones, todo un repiqueteo de pájaros cantores se conjuntan en su garganta, que más bien parecen celestiales que de la tierra: ella es la Chipionera""Rocío Jurado""
A ROCÍO JURADO
Como bandada de aves
templas la copla embrujada,
y tus notas musicales emites
con tu voz de agua,
como sirenas furiosas
sobre una noche enlutada.
Tonos de claros acentos
de cadencias variadas,
trémolos de golondrinas,
llanto de viejas guitarras,
penetrantes de lamentos
lleva tu voz de campana.
Campana de metal nuevo
fundida en tu voz rasgada,
cual torrentes de las olas
de cristal y espumas blancas,
vibrando de melodías
en tu divina garganta.
Todos los cantes floridos
despiertan de tu misma alma,
cinco sentimientos puros
cabalgan por tus entrañas,
brincando en tu voz de sombra
sobre un caudal de asonancias.
Porque hay que ser marinera
de las tierras gaditanas,
mojada por vinos viejos
y crecer bajo una parra,
para llevar por el mundo
los cantes de torres altas.
Tú eres grande, chipionera,
en la hoguera de tu brasa,
llevas la copla encendida
por tus mares amasada
y caracolas de fiestas
te coronaron de gracia.
Que son duendes tus cantares,
verónicas de fragancias,
tocadas de fuego y rosas
que bordas sobre las tablas,
entre un tropel de alegría
de clásica y fina estampa.
Como bandadas de aves
pones ritmo a tu palabra,
los compases haces verso
con nervio de bronce y magia.
Que son glorias tus cantares.
¡Cantares. . . coplas de España!
.oOo.
-Manuel Cornejo González
La juventud y la vida / apenas si dura un soplo
y nos parece inmortal, / mientras se encarna en nosotros.
Ya la tarde quedó desfalleciente
y un cortejo de sombras le abre paso,
un poeta se duerme débilmente
libando de una vez, el fin del vaso.
Ya el vate malgastó su loca mente,
sus versos cual su vida fue un fracaso,
el mundo sólo es eso. . . solamente,
nacer pero al andar está el ocaso.
Y toda la ilusión de primavera
que encendiera en su tiempo nuestra vida
se quedó amarillenta cual la cera.
¡Cándida adolescencia ya vencida,
soñaste que lo nuevo eterno era,
cuando apenas, más llegar está la ida!
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
A DOÑA CONCHA PIQUER
No quiero que me pregunten:
"por qué me visto de negro"
España quedó sin pulso
te lo juro, compañero ‑
jirones de voz morena
entre suspiros se fueron,
y un temblor de escalofrío
recorre todo mi cuerpo.
“No quiero que me pregunten:
por qué me visto de negro"
El esplendor del pasado
se columpió entre los vientos,
los puntales de la copla
rondan las nubes del cielo,
que murió Concha Piquer
y el alba lloró en silencio.
Silencio en la madrugada,
Madrid despierta de duelo
que el corazón de una estrella
ya pisa escenarios nuevos,
y el frío de Navidad
quebraron yunques de arpegios.
Doblen llanto las campanas,
que el duende ya escaló el cielo,
el metal de una garganta
perdió su pulso de aliento,
y el baúl de los volantes
ya rueda con los luceros.
Gorjeos de ruiseñores,
arroyos del cual nacieron
estrofas brotando heridas
entre mantones y flecos,
donde figuras del arte
su dulce esencia bebieron.
“No quiero que me pregunten:
por qué me visto de negro”
Reproches y desengaños
se quedaron entre sueños,
ciego camina el romance
y abanicos sin senderos.
"Quién me compra esta penita"
que dentro llevo del pecho.
¡Ay! alma de "Triniá"
ojos de luto y de fuego,
volaste cual mariposa
con alas de terciopelo
envuelta con tu mantilla
que lució siempre tu pelo.
No quiero que me pregunten:
"por qué me visto de negro"
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
LA GUITARRA ESPAÑOLA
Una guitarra española
son los perfumes de un verso,
y los temples de sus cuerdas
trinos de su propio aliento.
Una guitarra española
ampara los sufrimientos,
quita pesar, da alegría,
rompe llanto y da consuelo.
Una guitarra española
lleva la pena en su pecho,
el suspiro de una copla
donde brotan los recuerdos.
Una guitarra española
es España, es un pueblo,
una mantilla de fiesta
en un trocito de cielo.
Una guitarra española
es la luz del firmamento
en un pañolón bordado
con hilos de terciopelo.
Una guitarra española
vida que llevamos dentro,
símbolo de nuestra tierra
y blasón de nuestro pueblo.
Una guitarra española
es la mujer, su misterio,
despertar de ruiseñores
en primaveras de espejos.
Una guitarra española
es murmurar de arroyuelos,
donde aprenden las alondras
sus cantares mañaneros.
Una guitarra española
es el piropo y requiebro,
su cuerpo de primavera
es como flor del almendro.
Una guitarra española
todo español la tenemos.
Si no, ¿de qué la alegría
que todos llevamos dentro?
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
AQUEL CABALLO
Caballo mi fiel amigo
que los años te vencieron,
de pura sangre tu historia,
pronto te llegó tu duelo
y con tus ojos tapados
cangilones vas moviendo.
Tus miradas de centellas
se pierden en el recuerdo,
angustiosos tus bufidos
y enfermo tu viejo cuerpo,
que tus empujes salvajes
volaron entre los vientos.
Has perdido la entereza,
tus éxitos ya se fueron,
y vueltas das de amargura
con trallazos traicioneros,
sacando el agua de un pozo
te has de ganar el sustento:
y aquellos mimos de antaño
con tu vejez se perdieron.
Yo te he visto hacer cabriolas
con tu semblante altanero,
llevar carrozas de plata
con cascabeles al cuello,
ostentosos tus andares
y con pasos postineros.
Tu coraje vi en las plazas
lidiando toritos negros,
con herraduras de bronce
dando saltos y requiebros,
desafiando a la muerte
con tu bravura de trueno.
Tú columpiaste amazonas
entre galas y festejos,
y en las ferias importantes
fuiste huésped de abolengo,
luciendo con arrogancia
montura de cuero nuevo.
Luego tiraste de carros,
que ya pasó tu momento
y al no servir para nada
por jumento te vendieron
y a rastras ya vas cansado
con tus torpes movimientos.
Cada cual tiene un valor,
cada estampa tiene un precio,
cada momento en la vida
lleva placer o veneno.
Que no perdura la gloria
ni los males son eternos,
hay paisajes de ternura
con su momento de infierno.
Ayer brincando en las plazas
con clarines y floreos.
¡Y hoy relinchando de pena,
en una noria muriendo.
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
ESA QUE VES AHÍ
La mujer que ves ahí
la quise yo con locura,
me cegaba su donaire,
me abrasaba su hermosura,
la quise: tanto la quise,
como a nadie quise nunca.
Esa que no dice nada
sumisa y llena de arrugas
fue mi vida en el pasado,
fue mi bien y mi tortura,
dueña de mi corazón
ama de mis amarguras.
La mujer que ves ahí
de primaveras desnuda,
esa que tan triste está
la quise yo con locura.
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
LA HIGUERA
Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos, que nunca
de apretados capullos se viste...
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
"Es la higuera el mas bello
de los árboles todos del huerto".
Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡Que dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
"Hoy a mí me dijeron hermosa".
Juana de Ibarbourou.
LA HIGUERA
La torcida higuera
de enferma esperanza,
la del huerto humilde
por fea olvidada,
coqueta sonríe
aun con viejas ramas.
Suspira entre dicha
llena de arrogancia,
igual a otro árbol
ha sido admirada.
Perdió la tristeza
y el goce la embarga,
al compás del viento
parece que ríe,
parece que canta,
porque una poeta
la versificaba.
Recogió el piropo
que siempre anhelaba
porque nunca, nunca,
le llamaron "GUAPA"
sumida en la sombra
creció desolada.
Hoy sin esperarlo
fue piropeada
y un ramo de verso
su tronco abrazaba.
“Hermosa le han dicho
y gozo derrama”.
¡La rugosa higuera
de contenta estalla!
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
CINCUENTA AÑOS
Te dije que te quería
pero sólo fue de broma
y hoy se cumple medio siglo,
que celebramos la boda,
si hacemos un gran balance
todo fue a pedir de boca.
Que la cosa estuvo bien
rocío sólo unas gotas,
cincuenta años son años
de canciones armoniosas,
viendo ponerse las tardes
en tus labios de amapola.
Tú y yo los dos en la tierra
por los caminos de gloria,
guiados por dos luceros
y una estrella primorosa,
cincuenta años de sueños
tan bellos como la aurora.
Las cosas no fueron mal
en estos preciosos años
que debemos celebrar.
Y tan sólo fue una broma
cuando te dije te quiero,
“te quiero” toda una vida
la dulzura de tus besos
y hoy lo mismo que ayer
como un niño lo recuerdo.
¡Ay! cómo corren los años,
¡ay! cómo pasa el tiempo,
qué corto es medio siglo
cuando se pasa queriendo,
cincuenta años vividos
entre poemas y versos.
Dame un abrazo mujer
y un año más celebremos,
aquella dichosa broma
en que te dije “TE QUIERO”
.oOo.
-Manuel Cornejo González-
LA DICHA Y LA PENA
Vivo feliz y contento,
sólo me abate una cosa,
la gran pena de ser viejo;
de ver que termina todo
sin poder seguir viviendo.
Pero la vida es así,
llegas con la muerte encima. . .
siempre el nacer, lleva el fin.
.oOo.
-Manuel Cornejo Gozález-
LAS DOS FOTOGRAFÍAS
Tengo una foto de joven
y otra yo tengo de viejo.
Una dice: "¡ilusión!"
y otra dice: "¡desconcierto!"
En una la lozanía,
en otra tiempos pasados,
una lo nuevo que empieza
y en otra lo ya gastado.
El contraste de la vida,
mezcla del ayer y del hoy,
una dice: "ya he llegado"
otra me dice: "ya me voy"
Una dice: "ya he vivido"
y la otra: "voy a vivir"
dos estampas divididas
por el principio y el fin.
Dos fotos tengo en mi casa,
y las dos son diferentes:
una me muestra la vida
y otra me anuncia la muerte.
.oOo.
-Manuel Cornejo González-